sábado, 5 de enero de 2013

Un cable en el pomo de una puerta

Escribo esta entrada tras haber atado y desatado nosecuantas veces un cable ethernet a modo de soga al pomo de la puerta de mi cuarto. Debería estar tranquilamente leyendo, estudiando, viendo otra película. He estado viendo series compulsivamente durante el último mes. Eso me ha mantenido vivo. Ahora entiendo que Ian Curtis estuviera viendo toda la tarde vídeos antes de colgarse, para mayor gloria de Joy Division y pena de la gente que lo quería y admiraba.


Este blog nace con la idea de disuadirme a mí mismo de la idea del suicidio como salida fácil a una vida, de repente, llena de problemas, entretenerme mientras tanto (procuraré disfrutar escribiéndolo), y compartir con quien quiera mis indagaciones sobre el asunto. A día de hoy, creo, sé más sobre el suicidio que cualquier persona que conozco. Eso incluye a algunos psicólogos y psiquiatras. 

Pero espero poder abundar en el tema más adelante, si bien acercándolo a una especie de afición o hobby parecida a los trenes eléctricos o la música, también con la seguridad de que hablo por experiencia propia. Si me acerco en algún momento a algo parecido a la idea de frivolizar sobre un tema tan serio me complaceré a mí mismo en ser capaz de tomarme mi propio mal con sentido del humor.

Creo que aún no he acabado de asumir que tengo tendencias suicidas. Ése es probablemente un problema. Así que hola mundo, me confieso: todos los días contemplo la idea de suicidarme como salida a afrontar el problema gigantesco que es la vida. No digo que no sea muchas otras cosas, pero para mí se ha convertido en un gran problema. Hoy no me apetece entrar en cuestiones personales, pero baste, de momento, que todos los que conocemos mi historia tenemos motivos suficientes para preocuparnos porque un día la idea de suicidio se convierta en tentativa más o menos lograda.

Decía que había atado y desatado nosecuantas veces un cable para ahorcarme con él. ¿Por qué haría tal cosa? Porque me he metido en un callejón sin salida. Mi vida se ha convertido en algo problemático. No soy capaz de vivirla día a día y el futuro próximo se antoja desolador. La fuerza que necesito para encararla, encontrarle sentido, se desvaneció con un ataque de pánico que me dejó, salto desde un segundo piso mediante, en una situación anímica bastante pobre. Mis amigos y novia mostraron apoyo al principio, pero evidentemente al final tuve que enfrentarme a la situación solo. 

Pero me enrollo. Estoy recuperado, mi cuerpo ha sanado casi completamente y tengo perspectivas, planes, difíciles, pero ahí están. Por eso hoy he vuelto a no suicidarme, a desatar el cable y a intentar echarle paciencia. Así que lo escribiré:

¿Por qué te querías suicidar hoy, otra vez?

  • Siento soledad, no soy capaz de superar la ruptura con mi novia en el momento más difícil de mi vida.
  • Remordimientos. Me he equivocado mucho y la situación (socioeconómica y emocional) en la que he quedado es difícil.
  • Salida fácil. Es una salida fácil a todos los problemas que tengo encima de la mesa, que requieren que actúe, que decida, que trabaje, que vaya en alguna dirección.
  • Desorden. Mi vida está desordenada y no sé por dónde empezar a ordenarla.
  • Frustración. Aunque me gusten muchas cosas normalmente terminan frustrándome. Quizá quiero un absoluto perfecto que para mí, de momento, no está disponible.

¿Por qué no te has suicidado?

  • Sé que me gusta la vida. Me gusta el chocolate, los libros, los videojuegos, los cómics, las series. Me gusta la gente, la investigación, la informática, la música.
  • Me da miedo. Me da miedo porque soy agnóstico y no tengo ni idea de lo que hay después de la muerte. Me da miedo intentarlo y fallar y volver a armar un gran lío en la familia. Con todos los que he montado ya es suficiente.
  • Culpa. Tendría la culpa de generar mucho sufrimiento. No sé si aliviaría el mío al morir, pero está claro que mucha gente lo pasaría mal, incluso peor de lo que lo pueden pasar si sigo vivo, por muy mal que me vaya. Los habría que se alegrarían, quizá, pero esos me dan igual.
  • Sería injusto: hay millones de personas luchando por sobrevivir y yo querría desperdiciar mi vida por no tener valor para enfrentarme a ella. Además también hay muchas que quieren morir porque su sufrimiento es realmente insoportable. En cualquier caso entrar en juicios es complicado.

Quizá partiendo de esto pueda seguir escribiendo cada vez que surja la idea, sobre lo que se me va ocurriendo sobre el tema y sobre lo que más o menos voy sabiendo por algunas fuentes interesantes. Si estás leyendo esto y estás pensando en suicidarte, me encantaría tener algo de feedback. Si no lo estás pensando también, claro.

7 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Si todavía estás ahí (tu posteo es de hace un mes) quiero saber si entraste porque también estás considerando cuál será el método que elegirás para suicidarte. Yo googlé "suicidio por ahorcamiento" y llegué a este post. He realizado una pequeña investigación, y aunque estaba casi decidido que sería con el cable "coaxil" (ya lo tengo atado a la baranda de mi dormitorio que balconea al living y he tomado la medida para el nudo, chequeado que el cable resista el peso colgándome) he decidido que iré por la asfixia con monóxido de carbono. Es más "pacífica" la manera de morir ya que ahorcándote puedes estar minutos interminables asfixiándote lentamente en una agonía insoportable y además, dependiendo del nudo (si es de costado, si está más arriba o más abajo) puedes dejar un cuerpo con el rostro blanco o azulado (que es bastante más impresionante) con la lengua afuera incluída y la verdad, no quiero que quien tenga que reconocer el cuerpo se quede con tanta impresión. El monóxido por su parte, en altas concentraciones, te duerme en minutos y te mueres sin darte cuenta. Voy a asegurarme de que así sea, tomando clonazepam en gran cantidad para ya estar en estado de relajación y somnolencia. Es el método más utilizado por los japoneses porque es bastante simple, tienes que quemar carbón en una habitación pequeña y sin ventilación (sellar bien puertas y ventanas) y asegurarte de quemar primero el carbón afuera y cuando esté encendido, lo metes en una parrillita o barbacoa (o la bandeja del horno, qué más da) dentro de la habitación y en minutos te duermes. El monóxido de carbono es muy peligroso porque no tiene olor, te duermes y no te despiertas, así mueren muchas personas de bajos recursos que lo utilizan en ambientes cerrados para calefaccionarse. Le llaman la muerte calma porque no sientes dolor y además, al parecer, dejas un cuerpo con un tono rosado pero nada impresionante, puesto que el monóxido de carbono tiene un efecto directo sobre la hemoglobina y ésta da un aspecto menos desagradable al cuerpo que el azulado del cable al cuello.

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  2. yo también he llegado buscando suicidio por ahorcamiento, raro parece que estoy de este lado escribiéndole a muertos. Espero que hayas cumplido con tu deseo de morir yo estoy en la búsqueda del momento y la forma perfecta para salir de este mundo.

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  3. Porfavor no lo hagan no terminen su vida nos ahogamos en un vaso de agua y vemos todo malo todo negativo pero debemos abanzar tenemos familia alguien qué destrosariamos por completo.mi hijo lo hizo llegue aqui buscando de donde saco la idea de la puerta.son tantos los interrogantes que hoy tengo y sobre todo no kisiera vivir con esta pena que duele más que nada en este mundo...siempre habrá alguien que te ama como yo amo a mi bb y sufro dia a dia su partida que no logró superar y no lo superare nunca.desde que mi hijo se mato estoy esperando llegue mi.muerte para poder reunirme con el.no me mato porque mi sufrimiemto es tan grande inexplicable que me duele pensar causar esta pena a mis hijas.mi vida esta dividida entre la vida y la muerte porque lo que mas amo se divide entre estas dos realidades solo le digo a mi bb a mi hijo que siempre me senti orgullosa de ti. te ame te amo y te amare por siempre mi gran amor

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